Corregir trabajos en un curso numeroso siempre tuvo un costo que no se ve: no el de corregir, sino el de moverse. Entras al listado, eliges un alumno, corriges, vuelves al listado, buscas al siguiente y entras de nuevo. En un curso de treinta, son sesenta navegaciones que no suman nada.
Y hay un costo más sutil: en cada vuelta se pierde el hilo. El listado se reordena, se pierde la página, y toca buscar otra vez dónde te habías quedado.
Eso es lo que cambia. Ahora, al corregir actividades, el docente avanza de una entrega a la siguiente con botones Anterior y Siguiente, filtra el listado para ver solo lo que falta, y entra directo desde el índice a lo que tiene pendiente. El trabajo de corregir es exactamente el mismo; lo que desaparece es el ida y vuelta. Funciona en la sección Contenidos del aula, sobre las Actividades, para docentes con permiso para calificar.
Qué cambia, momento a momento
Tres momentos, en el orden en que los vive el docente.
🚩 Desde el índice ya sabes qué te falta
En el listado de contenidos, cada actividad con entregas por revisar muestra una banderita con el número de pendientes. La novedad es que esa banderita ahora es un acceso directo: haces clic y te lleva al listado de esos alumnos, ya filtrado. El color sigue la obligatoriedad de la actividad —rojo si es obligatoria, azul si es opcional—, el mismo criterio que ya usaba la pantalla.
⚠️Un detalle esperable
La banderita lleva al listado filtrado solo en las actividades. En evaluaciones, SCORM y temas de debate sigue mostrando el número, pero sin ser enlace. Ver las dos formas conviviendo en una misma unidad es normal.
✅ En el seguimiento, solo lo pendiente
La pantalla de seguimiento lista a todos los alumnos, hayan entregado o no. Ahora un check —Correcciones pendientes— acota el listado a las entregas que esperan corrección. Lo tildas y destildas cuando quieras, y se mantiene mientras ordenas, buscas o cambias de página.
⏭️ Al corregir, avanzas sin volver atrás
Es el corazón del cambio. Al abrir la entrega de un alumno, arriba aparece una barra con un contador —2 de 4— y los botones para moverte. Debajo, el nombre del alumno y la fecha de su entrega, para saber siempre de quién es lo que estás leyendo. Y a mano, un acceso a Correcciones pendientes con el total, por si quieres volver a la lista completa.
Con treinta entregas por corregir, pasas de treinta idas y vueltas al listado a una sola entrada y treinta clics en Siguiente.
Los detalles que hacen que funcione
Cuatro decisiones que no se ven, pero que explican por qué funciona —y responden casi todas las dudas.
- Solo recorre lo que hay que corregir.Los botones saltean a quienes no entregaron y a quienes ya corregiste. Nada de pantallas vacías.
- Respeta el orden que elegiste.Si ordenaste por apellido, avanza por apellido; si buscaste por un texto, sigue ese criterio. Y al volver al listado, lo encuentras como lo dejaste.
- No retrocede después de corregir.Al corregir, esa entrega sale de la cola; el sistema recuerda dónde estabas, así que Siguiente sigue avanzando y no te manda de vuelta a alguien que ya corregiste.
- Aparece donde tiene sentido.La barra se muestra cuando entras desde el seguimiento de la actividad, que es cuando hay una cola que recorrer. Si entras a mirar a un alumno puntual, no aparece.
⚠️Un cambio de comportamiento a tener en cuenta
Junto con esta mejora se corrigió algo que ya venía de antes: el seguimiento de un contenido se podía abrir aunque el contenido estuviera desactivado, si alguien tenía el enlace guardado. Ahora no: el campus avisa que el contenido no está disponible, y para entrar hay que activarlo. Es el comportamiento correcto, pero si te llega un «antes entraba y ahora no», casi seguro es esto.
📌Qué no cambia
Solo aplica a Actividades.Evaluaciones, SCORM y temas de debate no tienen el filtro de pendientes ni la navegación entre entregas.
No es corrección masiva.Esto agiliza la corrección de a una, no la reemplaza.
No cambia cómo se corrige.El formulario, los estados, las notas y los avisos por mail son los mismos. Lo único distinto es cómo llegas de una entrega a la siguiente.
Corregir deja de ser un laberinto de clics
Un filtro, un par de botones y un contador: el docente entra una vez y avanza hasta la última entrega sin perder el hilo. El tiempo que antes se iba en volver, buscar y reubicarse ahora va a lo que importa —leer, devolver, acompañar.
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Equipo educativa / Dpto. Soporte educativa