Blog

23 enero, 2014

Empezar un proyecto e-learning de formación interna

Antes de implantar un proyecto e-learning para formación interna es necesario conocer qué debemos tener en cuenta para poder planificarnos en tiempo y recursos, por ello, es necesario definir una serie de conceptos básicos con el fin de poder tomar decisiones. No se trata de redactar un documento extenso, sino de tener muy claro aspectos importantes:

¿A quién nos dirigimos? Primero conoce a tu público objetivo:

Edad: dentro de una empresa es posible que haya diferencia de edades entre los empleados o que predominen más unos perfiles que otros. Conocer este dato del público objetivo puede servir para saber el lenguaje en el que escribir, seleccionar o no un personaje que sirva de guía (y qué características debe tener), o saber qué aspectos culturales hay que tener en cuenta para adecuarse a la edad de nuestros alumnos.

Niveles formativos: es importante saber qué grado de formación tienen nuestros alumnos para adecuar tecnicismos, explicaciones, o elegir qué diseño instruccional es más adecuado para ellos, no sólo a nivel educativo sino también tecnológico, para detectar si serán capaces de realizar el curso con normalidad o es necesario simplificar la navegación, etc.

Segmentación según distintos criterios: que son únicos de tu corporación o que consideres necesarios destacar (por ejemplo, antigüedad, ubicación, puestos o departamentos, etc.).

 ¿Cuál será la oferta formativa?

Áreas de empresa: si aún no tenemos definida la oferta formativa, es importante identificar las áreas que tiene la empresa y qué necesidades de formación podría tener cada una. Por ejemplo, Marketing puede recibir formación en idiomas, social media, marketing online, atención al cliente, etc.

Puestos: determinaremos qué puestos hay en la empresa y cuáles son las competencias necesarias para desempeñar correctamente cada uno. Esto permitirá afinar mucho mejor el itinerario formativo sugerido u obligatorio para cada empleado.

 ¿De qué recursos disponemos?

Para poder abarcar este proyecto es necesario disponer de una serie de recursos humanos y valorar si es posible realizar la tarea internamente o si es mejor  subcontratarlo.  Por lo general se requieren los siguientes perfiles:

Para el contenido: experto en la materia, guionador, diseñador gráfico, programador, maquetador y tester.  Un coordinador será necesario para proyectos más complejos.

Para la plataforma: tutores, administradores y webmaster. En el aspecto técnico hay que tener en cuenta el mantenimiento del servidor, copias de seguridad, seguridad contra intrusiones, actualizaciones, mantenimiento evolutivo, y el soporte técnico ante dudas o incidencias, que requerirán de personal especializado (si se trata de una plataforma open source) o serán servicios ya incluidos con el uso de la plataforma si se trata de productos como el campus virtual e-ducativa.

Otros: atención al usuario (CAU), Social media para desarrollar la presencia en redes sociales, desarrollo de marketing y comunicación interna, responsable de RRHH o Formación, etc.

¿Cuál será el flujo de matriculación?

También es importante que nos planteemos cómo será el proceso de inscripción y qué necesitaremos para llevarlo a cabo. Por ejemplo, si matricularemos a los alumnos directamente en el campus virtual o bien ofreceremos la posibilidad de que se automatriculen según sus inteereses o necesidades, si queremos tener la posibilidad de proponer cursos a un colectivo de forma dirigida o si vamos a preparar un itinerario basado en competencias.

Una vez estén claros estos puntos el proyecto está listo para la siguiente fase de planificación.

Comentarios
  • Usein 29 enero, 2014 :

    Excelente artículo, los felicito.

    Desde Cali-Colombia.

  • Maria cleofe 22 marzo, 2015 :

    MUY INTERESANTE EL ARTÍCULO.

Comentar
Copyright educativa 2018 | términos legales