El campus ahora es compatible con el estándar LTI versión 1.3, lo que abre la puerta a conectar herramientas externas y usarlas dentro del aula como un recurso más. Es una novedad que interesa especialmente a quienes ya trabajan con plataformas de evaluación, simuladores, bibliotecas digitales o herramientas de videoconferencia y quieren que convivan con el campus sin obligar a los participantes a saltar de un sistema a otro.
🔗 Qué es el estándar LTI
LTI son las siglas de Learning Tools Interoperability: un estándar de la industria educativa que define un «idioma común» para que una plataforma de aprendizaje y una herramienta externa se entiendan entre sí. En la práctica, significa que una herramienta de un tercero puede integrarse al campus de forma segura y mostrarse dentro del aula, sin desarrollos a medida para cada caso. La versión 1.3 es la más reciente del estándar e incorpora mejoras de seguridad respecto de versiones anteriores.
⚙️ Cómo se integra en el campus
Hay algo importante para tener en cuenta antes de empezar: la herramienta externa no viene incluida en el campus. Cada institución contrata el servicio directamente con el proveedor que elija, y es ese proveedor quien entrega los datos de contratación y conexión necesarios para vincularla. Esos datos —los que te facilita el proveedor— son los que después se completan en la pantalla de Integraciones LTI del campus.
Con eso en claro, el proceso tiene dos momentos. Primero, las herramientas LTI 1.3 se configuran desde el menú Integraciones, cargando ahí los datos que te dio el proveedor. Una vez configuradas, quedan disponibles dentro de los contenidos del aula para que administradores y docentes las incluyan en sus unidades como Recursos LTI, igual que sumarían cualquier otro contenido. De ese modo, la herramienta externa queda al alcance de los participantes sin que tengan que salir del aula ni iniciar sesión por separado.

Pantalla de Integraciones › Herramientas LTI, donde se cargan los datos de conexión que entrega el proveedor.
🎯 Cuándo conviene usarlo
La integración LTI tiene más sentido cuando ya usas —o quieres sumar— una herramienta especializada que el campus no ofrece de forma nativa. Algunos escenarios típicos: plataformas de evaluación o de práctica con corrección automática, simuladores y laboratorios virtuales, repositorios o bibliotecas digitales, y herramientas de videoconferencia o de colaboración. Si la herramienta que tienes en mente es compatible con LTI 1.3, la integración te evita mantener dos accesos separados y le ofrece a docentes y alumnos una experiencia más continua.
✅ Buenas prácticas antes de sumar un recurso LTI
- Empieza por la contratación. La integración LTI conecta el campus con una herramienta que contratas aparte. Antes de configurar nada, define el proveedor, revisa las condiciones del servicio y asegúrate de tener a mano los datos de contratación y conexión que vas a cargar en la pantalla de Integraciones LTI.
- Confirma la compatibilidad con LTI 1.3. No todas las herramientas soportan esta versión. Revisa la documentación del proveedor antes de empezar la configuración.
- Prueba la integración en un aula de prueba. Antes de habilitarla para los participantes, verifica que la herramienta carga bien y que los accesos funcionan como esperas.
- Avísales a los docentes que el recurso está disponible. Una vez configurada la integración, cuéntales que pueden sumarla a sus unidades como Recurso LTI y para qué sirve. Lo que no se comunica, no se usa.
- Cuida los datos y los accesos. Ten presente qué información se comparte con la herramienta externa y revisa que las condiciones del proveedor sean compatibles con las políticas de tu institución.
Si quieres empezar a integrar herramientas externas, el menú Integraciones es el punto de partida. Como siempre, tu feedback nos ayuda a seguir mejorando la plataforma. ✨